Esta es una de las inmersiones más populares de Lanzarote. La inmersión es cómoda y muy completa; tenemos paredes verticales donde buscar vida oculta, inmensos bancos de arena donde observar chuchos y angelotes, cuevas con todo tipo de fauna y hasta un pequeño pecio por si nos interesa acercarnos hasta él.

La ruta para llegar a la cueva atraviesa un arenal que ofrece la oportunidad de sorprendernos con la cantidad de vida que puede albergar lo que, aparentemente, es un desierto. Podemos observar anguilas jardineras, peces araña, peces lagarto, tapaculos, cangrejos de arena, angelotes y bancos de peces como lisas, herreras o salemas. Al llegar al veril es muy probable que un curioso mero nos esté esperando y nos acompañe en parte
del recorrido. Antes de la cueva podemos encontrar una pequeña rama de coral negro que permitirá hacerse una idea de lo que pueden ser los grandes bosques que hay en profundidad. El regreso se hace, frente a Playa Chica, sobre un fondo poco profundo que nos entretendrá durante la parada de seguridad.

Consejos

Recuerda que en esta zona tenemos dos puntos de entrada y salida desde tierra, el muelle o la playa. Desde el muelle podemos acceder completamente equipados por la escalera, dando un paso de gigante mientras miramos al frente y nos sujetamos regulador y gafas con una mano. Para salir, si hay un poco de oleaje, es preferible esperar a que nos arrastre hasta el rellano y allí agarrarnos, actuando rápidamente para evitar desequilibrarnos o taponar la escalera.

Textos e imágenes de oceanografica.com

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