El nombre exótico de esta zona de inmersión cautiva desde el primer momento. Bajo el agua, cuando nos adentramos entre las pobladas rocas que hay a pocos metros de profundidad, el juego de la luz del sol y su reflejo sobre la arena blanca le dan realmente un sabor tropical. La inmersión podría hacerse solamente en este punto, pero en realidad este punto se reserva para la parada de seguridad o para hacer “snorkel”, porque el sitio tiene mucho más que ofrecernos si descendemos al veril.

La inmersión comienza desde el cabo de fondeo de la línea de boyas que delimita la zona de baño. Desciende dejando, a un lado, el borde del gran grupo de rocas que se extiende hacia la costa y, al otro, la pendiente de arena que cae al veril. Bajamos por la arena hasta éste, siguiendo una de las
dos crestas de roca dependiendo de la corriente y de nuestra propia predilección. Al final de la situada más al este, a 18 m de profundidad, bajo una cornisa, crece una de las ramas de coral naranja más someras de Canarias. En la parte más profunda del veril (a unos 28 m), hacia el Este, podemos encontrar una pequeña cueva con una gerardia colgante de gran tamaño acompañada de fulas tres colas.

Consejos

Las señas bajo el agua son universales. Nos podemos entender con cualquier persona que bucee independientemente de su nacionalidad, titulación o experiencia. Por eso, es importante repasarlas de vez en cuando para que la comunicación sea efectiva y evitar inconvenientes. En la página 145 de esta guía recordamos las principales señales.

Textos e imágenes de oceanografica.com

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